No existen dudas de que apostar dinero a un juego puede generar una gran emoción y seguramente dar importantes ganancias. Las apuestas deportivas son una de esas raras veces en el mundo del juego en que el jugador astuto puede inclinar las probabilidades a su favor. Mientras muchos juegos de casino no son más que juegos de azar, la sala de apuestas deportivas es donde la habilidad se encuentra con la suerte, y es uno de los lugares más concurridos y emocionantes en cualquier casino.
El apostador deportivo inteligente querrá reunir toda la información posible sobre el juego al que quiere apostar. Los datos recolectados le ayudarán a analizar todos los resultados posibles, y a considerar apropiadamente la probabilidad de ganar de cada equipo. Luego de completar el análisis, el apostador comparará su opinión con la de los expertos. Si el apostador tomó la decisión correcta, él o ella gana, es así de simple.
Si bien las apuestas deportivas no dejan de contar con el elemento suerte, están mucho más orientadas a la habilidad que la mayor parte de las restantes propuestas del casino. Aunque existen siempre circunstancias impredecibles, como la lesión de un jugador importante justo antes del juego, el apostador astuto cuenta sin duda con muchas más chances de ganar.
La clave para apostar a los deportes exitosamente es examinar cada juego, y cada equipo, con una postura fría y objetiva. A pesar de que se pueda tener un equipo favorito, es fundamental observar sus probabilidades de ganar como lo haría alguien ajeno al equipo. Involucrarse emocionalmente en un juego es siempre un error cuando de apuestas deportivas se trata.
Prácticamente todos quienes han visitado un casino en algún momento han pasado junto a la sala de keno y se han preguntado de qué se trata el juego. Si bien para un visitante ocasional el keno puede parecer muy similar al bingo, en realidad tiene una historia mucho más larga que éste, que goza de mucha mayor popularidad.
El juego que hoy conocemos como bingo fue jugado
por primera vez en 1530, pero el origen del juego de keno se cree tuvo lugar más de 2000 años atrás. El Keno parece haberse originado en China, y un pergamino antiguo sugiere que un hombre llamado Cheung Leung pudo haber dado origen al juego como forma de recaudar fondos para una guerra.
La ciudad de Cheung había estado en guerra por varios años, y los suministros para equipar al ejército se estaban acabando. Cuando los ciudadanos de la ciudad se rehusaron a entregar más dinero para reforzar la guerra, Cheung propuso una alternativa novedosa para recolectar los fondos necesarios. Según se cree, él habría inventado el juego de azar conocido como keno con el fin de destinar la recaudación del mismo a proveer de medios económicos a su ejército.
Este juego fue un éxito inmediato y, como resultado del dinero recolectado, el ejército pudo continuar peleando y salvar el pueblo. El juego rápidamente se expandió más allá del pueblo de Cheung llegando a todo el país, y siguió proporcionando financiación para obras públicas, incluso la construcción de la Gran Muralla China.
En aquellos tiempos, el juego era denominado “El juego de la paloma blanca”, ya que las palomas mensajeras eran frecuentemente usadas para enviar los resultados del juego desde las grandes ciudades hacia los pueblos más pequeños de toda China.
Del modo en que se lo jugaba originariamente en China, el cartón tenía caracteres en lugar de las filas de números usadas en los cartones de keno en los Estados Unidos. Estos caracteres chinos representaban los primeros 80 caracteres de un poema clásico chino conocido como “El clásico de los mil caracteres”.
Con el tiempo, el keno se abrió paso hacia los Estados Unidos, llevado por los inmigrantes chinos que ayudaron a construir la vía transcontinental. Más allá de su historia, el keno continúa siendo uno de los juegos de azar más populares y con mayor influencia en el casino.