La educación de un jugador de poker

Hubo una época en la que el poker ocupaba una parte tan marginal en la cultura popular que un libro entero dedicado a la estrategia del poker hubiera sido impensable, jamás a nadie se le hubiera ocurrido que esto era algo que el público reclamara.

El poker no era percibido por el sector mayoritario de la cultura como una prueba de la capacidad intelectual y la fortaleza mental del jugador, basada en la habilidad, como ocurría con el bridge o el ajedrez, sino como una forma de apostar como cualquier otra que tan solo se diferenciaba de otros juegos de casino como la ruleta o los dados porque era muy probable de que a uno lo timaran en el transcurso del juego.

Quienes realmente estaban interesados en perfeccionar sus técnicas para jugar al poker lo hacían practicando durante largas jornadas en las mesas de poker o buscándose mentores que los guiaran a través de las estrategias del juego.

Hacia finales de 1957 aparece un libro que trata sobre estrategias del poker el cual significó una introducción impagable a los trucos del poker para una generación entera de jugadores. “La Educación de un Jugador de Poker” es el título del libro escrito por Herbert O. Yardley, el cual fuera éxito de ventas en la época convirtiéndose en el único libro sobre estrategias de poker del que habían oído hablar y por supuesto, el único que habían leído muchísimos jugadores.

El libro además de tratar sobre las estrategias de poker, es un relato autobiográfico. Comienza hablando de su vida de adolescente en Worthington (Indiana) y sobre las aventuras que vivió luego decodificando códigos japoneses en China con el MI-8. El libro narra todo al mismo tiempo que da consejos sobra varios tipos de poker.

El libro consta de tres partes. Las dos primeras partes mezclan lecciones de poker y anécdotas autobiográficas y se titulan “Tres historias de poker”. Aquí cuenta como Yardly aprendió a jugar al poker en los salones de Indiana, principalmente en el tiempo en el que pasó en un salón llamado “Monty’s Place” el cual el prefería porque ofrecía “mejor color y acción”. Además éste era el único de todos los salones donde Yardly jugaba que ofrecía juego limpio.

Entre los consejos específicos sobre el juego de poker que da el libro, aparecen también enseñanzas sobre como leer las manos de póquer y otros aspectos psicológicos relativos al poker.

En la segunda parte del libro Yardly adopta un papel de mentor enseñándole a su intérprete a jugar a “five card draw (lowball), seven-card stud y seven –card stud hi-lo.” Ésta como la primera parte contiene sumarios en los que describen manos concretas con mucho detalle de forma de profundizar en los conceptos estratégicos introducidos hasta ese momento.

La tercera parte comenta brevemente otras variantes menos frecuentes del tipo stud y draw, tales como Doctor Pepper, Baseball y Spit-in-the-Ocean.


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