Un casino exótico

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El Iguazú Grand Hotel, Resort & Casino ofrece a sus visitantes sus nuevos servicios de lujo. El complejo ha sido totalmente renovado, e incluso ampliado; a las atracciones existentes se le sumaron una sala de espectáculos, una de convenciones, un sector con habitaciones nuevas y un casino completamente modernizado.

El propósito de la transformación era posicionar al complejo como un destino de lujo capaz de competir con los hoteles y casinos más importantes del mundo. El hotel fue construido cuatro años después de que el casino abriera sus puertas y ocupa una superficie de 4.500 metros cuadrados de construcción en una superficie total de 8 hectáreas. La edificación se encuentra muy cerca de las cataratas del Iguazú y en medio de la selva misionera.

En la primera etapa de las obras de remodelación, a cargo del estudio de la arquitecta Mónica Spodek, se trabajó en el casino, el restaurante, el spa y la sala de espectáculos. Se hizo especialmente hincapié en el casino, ya que se tenía planeado convertir a la sala en un lugar espectacular para los grandes apostadores de la región y finalmente se logró equipar el casino con todo el lujo y la tecnología de los grandes casinos de Las Vegas.

Se amplió el espacio y se construyó un entrepiso con pasarelas para que los técnicos pudieran acceder a todas las instalaciones, como ser, iluminación, cámaras, audio y sistemas. El logo, los uniformes y todos los elementos del casino fueron rediseñados, cambiando así la imagen corporativa. Con todos estos cambios y con las nuevas ofertas de servicios para los jugadores habituales del casino, se intenta atraer un nuevo perfil de clientes internacionales de primer nivel.


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